Siempre imaginé que el Paraíso debe de ser como una gran biblioteca- J.L. Borges

martes, 8 de noviembre de 2011

Y lo demás me sobra

Y tantas vueltas da la vida que ni si quiera te paras a pensar en lo que has dejado detrás. Un diario, una carta, un regalo guardados en un cajón, y al verlos resurgen esos pequeños momentos.
Antes un simple niño que creía que tenía alas, ahora una pequeña parte de lo que querías conseguir. Antes protegido, ahora intentando pasar desapercibido.

-¿ Qué quieres ser cuando seas mayor?

- Astronauta- decía el niño, que desconocía que las mejores estrellas no están en el espacio, si no justo donde menos te lo esperas. Tal vez un viaje, una promesa cumplida, una chica, un amigo, sean las verdaderas estrellas, pero de niños siempre se ansía conocerlo todo. Explorar nuevas fronteras y no saben que en el espacio hace frío y en los brazos de su madre siempre se está mejor.

Y el niño pegó un salto, sin saber nada. simplemente porque las cosas no iban bien o simplemente porque esas ganas de explorar nunca se han acabado. Hay momentos en los que la vida exige un cambio. Una transición. Como las estaciones. La primavera fue maravillosa, pero el verano ya acabó. Desperdiciamos el otoño y ahora de repente hace frío, tanto que todo se congela. Nuestro amor se duerme y la nieve lo toma por sorpresa, pero si te quedas dormido en la nieve no sientes llegar la muerte.

Nos conocimos y empezamos a hablar, yo te acompañaba siempre y tu te viniste conmigo. Conociste a mis amigos, a mis padres. Estábamos siempre juntos. Me acompañabas a todos los lados y yo contigo. Gritaste con razón y sin ella. Me besabas, supiste que estaría ahí. En el último momento te fallé. Pero volviste como si todo estuviera olvidado. Yo sonreí y tu me abrazaste.

¿Cómo decir que la primavera fue maravillosa, pero el verano pasó sin sonar totalmente melodramático?

En estos momentos te veo. Me sobra.

domingo, 17 de julio de 2011

RARO

La resaca de las fiestas pasan factura. Vas a los sitios que solías ir antes y solo hay niños aparentando ser mayores. Me pregunto si yo era asi.
Los chupitos de tequila no me sientan bien, sobre todo si llevo 7 más aparte dos cubatas. En fin son las fiestas, hay que beber.
Ves a la gente con la que te solías relacionar, pero por diferentes motivos estais en grupos distintos y sólo os saludáis cordialmente, preguntandote el por qué de la separación.
Ver a gente nueva, que al principio parecen interesantes, pero conforme vas bebiendo te parecen hasta cómicos.
Sudas de tanto bailar, canciones que ni te suenan al principio, pero que al tercer día ya te las conoces, y parece ridículo tu forma de bailar.
Andar de una barraca a otra, ya que en la que estás hay mucha gente, y prefieres ir a un sitio más tranquilo, donde poder seguir bebiendo, pero al mismo tiempo hablar con los amigos.
Vuelves al mismo sitio, pero por el camino la gente se va quedando hablando con otras personas y te preguntas cuándo te retirarás.
Llegas por fin al sitio de salida y ves que hay menos gente, y te quedas a tomarte la última (o la penúltima). Ves a la gente de antes y vuelves a bailar.
Te levantas por la tarde, ya que llegas a tu casa a las 8 y media de la mañana y el cuerpo te pide descansar aunque lo que quieres es el último cigarro antes de irte a dormir.
Antes de salir ves una red social, para ver si algun amigo ha puesto algo, pero abres la ventana y hay muchas notificaciones, prefieres cerrar.
Deseas que llegue el último día, porque cuatro días de fiesta pasan factura y ya no estamos hechos unos chavales.

Porque en el fondo soy casero y no me gusta mucho salir. Me encanta mi soledad, mis libros, mi música, mi guitarra, mi piano. Te das cuenta que por contentar a la gente estás perdiendo de lo tuyo. Te dicen de todo por no tener pareja y te ries de ellos porque sabes que no necesitas pareja para estar feliz. Mi habitación es mi santuario, nadie entra sin mi permiso y yo nunca quiero salir de allí. El deporte es mi ansiolítico favorito, me da igual del tipo que sea, ya sea yo mejor o peor. Mente sana en un cuerpo sano. Ese es mi lema.

Hace tiempo alguien me preguntó que cómo era mi carácter, mi vida, mis aficiones, en una palabra, cómo era yo. Simplemente dije: Soy raro, un poco asocial, aunque amable con las personas, soy músico, soy deportista, soy lo que quieras que sea. Pero si de verdad quieres conocerme te diré lo que amo. Amo despertarme por la mañana y tener algo que hacer, odio no tener que hacer nada. Amo el mar y la montaña, pero odio los sitios cerrados. Amo a los libros y odio la ignoracia. Y sobre todo amo la frase "vive y deja vivir". Ahora ya me conoces, soy simple y a la vez muy lioso. Por eso me encanta ser yo, ser raro.

lunes, 4 de julio de 2011

Ángela

Volver y ver que todo está cambiado. Dormir tanto tiempo que al despertar no conoces a nadie, aquella chica que conociste un día y sólo recuerdas sus ojos y su pelo, pero ni siquiera de su nombre. Despertar y ver que todo a lo que entregaste tu vida ha sido cambiado por algo nuevo, ni mejor ni peor, simplemente diferente. Caminar en un lugar donde hace 5 años me divertía jugando con otros chicos, donde la conocí. Ver a la gente mayor del pueblo, que antes no te parecía tan mayor, y te preguntan cómo ha ido la vida. Te limitas a contestar que bien, que todo ha salido bien. Sabes de sobra que no es así, ni siquiera sabes cómo tienes las fuerza de decir eso. Hace 5 años, recuerdo, que en la plaza del pueblo los hombres gritaban porque molestábamos jugando con la pelota y mirar hoy en día y no están. Te preguntas que habrá sido de ellos, aunque en el fondo sé la respuesta. Todo parece un sueño, un recuerdo imposible. Aquella tarde del 24 de Junio de hace 5 años, en la cual la gente paseaba tranquila, viendo el espectáculo del fuego y oyendo a la banda del pueblo tocar. Fue la última vez que la vi. Escuchando el concierto de la noche más corta del año, ella también tocaba, aunque ya no lo hacía. Estaba sentada a mi lado hablando de cosas insignificantes, de cosas que en algunos momentos resultan hasta repetitivas, pero en ese momento, en el momento más intenso del concierto de San Juan ella me confesó todo lo del pasado, todas nuestras peleas y amistades y todos sus sentimientos. Me quedé mudo al escuharla, pero más aún cuando me besó. Tal vez desde ahí venga mi desdicha. Ese beso caló tan fuertemente en mi que no podía quitarlo de mi cabeza, ella desapareció esa noche, y al día siguiente fui a su casa y me dijeron que se había ido a estudiar al extranjero.
Cuando me di cuenta que estaba empanado recordando esto, vi un rostro familiar, no era ella... sería un final feliz, y no creo en ellos. Era una persona que yo era capaz de recordar su figura pero no quien era, me preguntó qué como me iba, y yo volví a mentir que todo bien. Estuvimos hablando durante 15 minutos y no me atrevía a perguntarle el nombre. Ella se fue y se despidió de mi. Y allí, en aquél banco me quedé recordando. Pensé en que debía de ir a tomar algo, y al levantarme del banco allí estaba la chica de antes, y me atreví a preguntarle cómo se llamaba, ella entre risas dijo:
- Ángela.

jueves, 30 de junio de 2011

Quiero dedicarme a escribir, pero a veces ni me molesto por leer. Estoy en uno de esos momentos en los que la vagancia es superior a mis ganas de ser el mejor. Ella siempre detrás e impide que por las noches pueda descansar, ella por delante y por el día me distraigo pensando en su cuerpo, sus ojos, su sonrisa. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Aún recuerdo como aquel día, la maldita muerte se la llevó. Como la vida es tan corta. Una mañana te levantas junto a mí, compartimos besos y abrazos, y al volver a casa ya está todo vacío y lleno de bellos recuerdos que en este momento saben a dolor y rabia. ¿Cómo no haberte amado? Un todo y a la vez nada. Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Mi dolor lo calmaba la poesía, siempre alegrándome al entenderme. Pero en estos momentos en los que me ronda la cabeza su recuerdo, me pregunto el por qué.  Siento que mi subconsciente me dice algo. Tal vez sea que me da miedo el compromiso con alguien por miedo a perderla, o tal vez que aquellos que lloraban el día de su muerte ahora ríen y disfrutan de la vida, que siempre dijeron que no me dejarían solo, y aquí estoy. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Esta noche la nostalgia se apodera de mi, porque todo hubiera sido diferente. Las otras mujeres con las que he estado, y nada he sentido por ellas, porque todo lo que he hecho ha sido por ella. Tal vez me lo demostró en su último día, levantándose conmigo, compartiendo besos y abrazos, y por supuesto despedirnos por si acaso.  Y esta noche escribo esto, tal vez nadie lo lea, pero esto va dirigido a ti. Amada que tantas veces huíste por miedo a encontrarte. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido.

viernes, 17 de junio de 2011

puf!!!

Y te ríes por no llorar. Porque a veces un fallo tuyo puede hacer que se vaya todo la mierda. Un fallo, que tu te lo tomas como broma y la otra persona se lo toma a pecho. Un fallo que te echa las cosas en cara, y te escupe a pesar de siempre haber apoyado en todo.

Tal vez me suene tu cara, pero cuando te vea por la calle pasaré de largo. Tú me has roto, pero también es verdad que me vuelves a arreglar. Pero ya no quiero más reparaciones de tu parte, me cansas, me odias, aunque digas que me quieres, te escabulles cuando quedamos y ni siquiera te dignas a hacerme un favor.

La vida es dura, chica, me chocaré contra titanes y caeré como una fracasado, pero a pesar de estar en el fondo, estaré más alto que tú. Creo que falta coherencia en estas palabras, que no llegan a las 10 líneas, pero, ¿quién ha dicho que tenga que haberla?

-Te hartas de la coherencia porque eres alocado y feliz, deja que la gente siga llevando la razon y disfruta de tu pequeño mundo en el cual todos tus pensamientos bailan libremente. Tal vez la clave sea seguir siempre riendo, aun cuando llores.

miércoles, 8 de junio de 2011

La atrayente figura del tren

Dependiendo de la sociedad, una persona actúa de una manera u otra. Tantas culturas encerradas en este pequeño mundo y tan poca comprensión entre todas. Mi sociedad, el lugar metafísico donde vivo, pretende que todos los hombres acabemos uniendo nuestra vida a otra persona con la que compartir el resto de tu vida, o un fragmento de ella ¡Me niego a buscar!... ¿Lo busco?... ¿Por qué?... ¿Por qué no?

Me contradigo... ¿Por qué? Tal vez luchen mi mente y mi corazón y no encuentre la serenidad por esta causa. Mi corazón siente que no quiere acabar solo, como aquella mujer del pueblo (la que nadie supo de su muerte hasta una semana después), pero mi mente piensa en que no es necesario, es bueno relacionarse, pero nada serio con nadie. Tal vez por miedo a perderlo.

Aún recuerdo a aquella chica, diría que no tenía más de veinte años. Morena, alta, con ojos marrones y labios carnosos, nariz prominente que afeaba su cara, pero su rostro era enigmático a la vez que sexy. Eso fue la primera impresión cuando la vi cogiendo el tren. Recuerdo como yo iba hablando con mis amigos y ella se puso en el banco de al lado, sola, meditativa, discutiendo consigo mismo si abrir el libro que llevaba en la mano o encender el reproductor mp3. Al final optó por leer el libro, y ese gesto me dejó prendado. Aquella imagen... Recuerdo que me gustaba ir en tren para verla aunque nunca hablaba con ella. La tenía en mi mente como una divinidad. Mis amigos se reían de mi porque decían que no era gran cosa, pero su mirada... su oscura y fría mirada cada vez me atraía más.

Me estaba volviendo loco... ¿cómo amar a una mujer sin saber siquiera su nombre? ¿Y si tenía pareja?... Prefería no preguntarme nada e imaginarla perfecta, no quería saber nada más. Creía que sólo hablando con ella perdería ese encanto de perfección que había en mi cabeza. Cuantos más meses pasaban más ganas  tenía de viajar en tren. Cuando iba yo solo me saludaba, pero si había alguien me ignoraba completamente.

Estuve con otras mujeres, pero no conseguía quitarme  de la cabeza aquella figura. Quería saber cosas de ella, pero me negaba a buscar. Aunque hoy dudó si busqué: ir todos los días al tren, necesidad de verla, quería ir solo para que me saludara. Puesto que para mi eso era buscar, o por lo menos un indicio, seguí adelante. Al día siguiente de proponermelo fui al tren con la idea de presentarme y entablar una conversación, pero ella no fue. Pensé que estaría enferma, pero pasaron los días, las semanas y no aparecía. Algo dentro de mi me incitaba a seguir yendo al tren, pero conforme pasaron los días esa esperanza de volver a verla desapareció.

Hoy me niego a seguir buscándola, ni a ella ni a ninguna otra. Si aparecen dejaré llevarme e intentaré entablar una relación con ella, pero esto... ¿es buscar?

martes, 31 de mayo de 2011

Morituri sumus

Ante la trágica noticia que he recibido esta tarde, y un día antes de hacer el examen de Literatura Medieval, quiero hacer un inciso en mis estudios para dar paso a mi vida. He descubierto, tal vez de la peor manera, que la vida es corta y que cuando pensamos que no nos va a pasar nada, ¡zas! Ahí viene el estacazo. Soy de los primeros en reconocer que no sé si habrá algo después de morir, pero seguro que muchas veces vamos a estar mejor que en este mundo.
Pero en estos momentos no quiero hablar de la fugacidad de la vida. Eso lo dejo para el tanatorio y para los familiares. Para vosotros os traigo algo, una cosa que seguro que la sabéis, pero que, muchas veces por cobardía, no somos capaces de hacer. Disfrutar lo que podamos, Carpe diem dirían los romanos. Como he dicho estoy de exámenes y tengo muchos libros, muchos autores de la Edad Media metidos en mi cabeza, desde el Cid a la puta Celestina. Pasando por otros tantos, que a pesar de estar muertos han sabido disfrutar la vida. En el Cid vemos que la vida de Rodrigo era la guerra y sus hijas y las defendió hasta su muerte, y la Celestina, defendió el colgante que consiguió, el colgante al que dejó su vida.
Disfrutar de la vida como si fuera el último día es una locura, porque a lo mejor tienes la suerte de seguir viviendo. Disfrutar  la vida como si fueras a vivir toda la vida tampoco, te arrepentirías de todas las cosas que no has llegado a hacer. El tiempo corre, ya lo dijo Jorge Manrique.
Recuerdo a lo que le dejé mi vida, esa cosa que tanto se han empeñado en que yo no consiga. Básicamente, ya no lo quiero, todo vuestro. Mi vida ha perdido su rumbo, pero yendo a la deriva también encuentras tierra e incluso hasta más fértil. Se empecinaron en desplazarme de mi tierra y de humillarme antes de partir, pero no sufráis, ya me he ido. Sé que lo hicisteis por miedo a que os superara. El miedo os pudo y ahora soy superior a vosotros pero igual de importante que todos.
“No es amigo mío el que me compadece, sino el que me auxilia”

lunes, 23 de mayo de 2011

Sylvie

Sólo nos quedaba como refugio aquella torre de marfil de los poetas, por donde subíamos siempre más rriba para aislarnos de la multitud. En aquellos puntos elevados adonde nos guiaban nuestros maestros respirábamos por fin el aire puro de las soledades, bebíamos el olvido en la copa de oro de las leyendas, estábamos ebrios de poesía y de amor. Amor, ¡ ay, por las formas vagas, los tonos rosas y azules, los fantasmas metafísicos!. Vista de cerca, la mujer real indignaba nuestra ingenuidad; tenía que aparecer como reina o diosa y, sobre todo, había que evitar acercarse a ella.

jueves, 12 de mayo de 2011

Aunque no seamos uno

Paseando por el claustro de la universidad, ese patio que aunque paso todos los días sigue impresionandome, te vi por ultima vez. Me dijiste que te ibas a ir, que habías conocido a alguien mejor. La verdad es que me alegro mucho por ti, se que serás feliz al no estar conmigo. Pero no puedo sentirme bien por mi. Tu ausencia me deja como un libro a la mitad, me pierdo y no consigo encontrarme, ya que has sido tú mi mapa en estos últimos meses.

No sabía como decirtelo, la verdad que comencé a escribir, pero nada expresaba realmente lo que siento en estos momentos. Intenté acostarme a dormir, y no pensar... pero no funcionó. No paré de pensar en toda la noche y dormir prácticamente poco. Ahora he vuelto a coger la libreta y el lápiz, he cogido una foto tuya y he comenzado a escribirte esto.

Aunque esto suene que me he roto, que sepas que continuaré, como tantas veces. Ya sabes estoy acostumbrado a no ganar. Pero antes de acabar esta actualización quiero que sepas que siempre te apoyaré en lo que hagas, y si así eres feliz, yo seré feliz. Gracias por todo lo que has hecho estos últimos meses.

"Alguien que nunca la había dejado del todo por miedo a perderla y nunca la había tenido del todo por miedo a amarla."

domingo, 8 de mayo de 2011

Deseos

Lo que tarda tanto en llegar es igual que si no hubiera llegado, peor incluso, porque el cumplimiento a destiempo de lo que tanto se deseó acaba teniendo un reverso de sarcasmo. Perdonad que empiece por una frase tan pesimista esta actualización, pero creo que es necesario recordar, que cuanto más esperas una cosa, más ilusiones te haces y tienes tan grandes expectativas que cuando llega se te hace pequeño al lado de lo que tú estabas ansioso de que llegara.
Me enamora pensar que todo puede ser sencillo si lo que yo aguardo ya estuviera conmigo, pero con la mala suerte que tengo nunca llega. No es que sea pesimista por ello, es más creo incluso que soy demasiado optimista, y esto mismo me hace desear cosas e ilusionarme con ellas a pesar de no tenerlas (soy imbécil). Soy humano, necesito desear. Deseo verla desnuda en mi cama, a una luz ambiente, y haciéndole el amor. Deseo que en esta vida se reparta justicia en lugar de comprarla. Deseo que la amistad no se rompa por una pequeña tontería. Pero lo que más deseo es tenerte a mi lado.
No quería escribir hasta dentro de mucho tiempo, ya sabéis, empieza la temporada de exámenes, de trabajos, de nervios, de dormir dos o tres horas como mucho al día, inyectarse café en vena y repasar una y otra vez apuntes que al final acabarás harto de ellos, pero creía que era conveniente escribir. Hablé con Jorge Bucay y el me dijo que siguiera escribiendo a pesar de las dificultades, y eso estoy haciendo. A pesar de estar trabajando ayer y tener un dolor en la mano que me está matando escribo esto. Puede que tarde en volver a escribir, asique hasta dentro de poco. “El paso del tiempo no nos aleja, nos acerca”.

jueves, 28 de abril de 2011

Momento efímero

A todas las que he amado, saben que las he tratado como si de mi primera vez se tratara. Mi primer amor.
Amores que cuando han acabado, ha sido más duro olvidar que seguir adelante. Amores que han marcado mi vida, amores que me han hecho ser como soy.

Nunca he encontrado amor en mujeres de una noche de fiesta, no he encontrado el amor a la vuelta de la esquina. He buscado el amor luchando día a día, minuto a minuto, indagando como si la vida me fuera en ello, y la verdad es que creía que lo había encontrado, pero no fue así. Y como decía ese poeta, tan admirado por mí: "mi alma no se contenta con haberla perdido". Comienzo a pensar que en esta vida las buenas cosas siempre se acaban cuando las alcanzas, en ese momento de regocijo por haberlas conseguido.

No he pretendido ofender a nadie nunca, aunque sé que lo he hecho. Tampoco mi intención es amar, por lo menos todavía, pero sin querer he amado. Nunca he querido odiar a nadie, pero al final he llegado a odiar.

¿Cómo sentirte ligado a una persona a la que odias, que ofendes sin querer, pero que al mismo tiempo amas?
- Dificil de explicar, pero como todo entre nosotros.

miércoles, 20 de abril de 2011

A contracorriente

Quieren dictar, como hemos de vivir, cómo hemos de amarnos. Intentan controlarnos los besos y la vida y cada respiración. Quieren imponernos donde hemos de vivir, donde debemos de estar, cuando lo que no saben es que nos da igual, siempre que estemos juntos.

Se creen dioses, se creen que pueden controlar nuestra vida, y que cuando hagamos lo que ellos digan, se burlarán de nosotros. Se empeñan en enseñarnos los típicos caminos, los caminos que son los convencionales, cuando lo que no saben es que nos da igual, siempre que vayamos juntos.

Pues a pesar de sus intentos nunca me librarán de la locura que sufro al ver tus labios, nunca me quitarán tu imagen de mi cabeza, y nunca podrán demostrar que sueño contigo, cada noche e incluso cuando estoy despierto. Ellos no saben que aunque lo intenten, nunca ganarán, porque ellos no saben que todo lo podemos hacer si lo hacemos juntos.

miércoles, 13 de abril de 2011

Primeras impresiones

Entré a ese despacho, un lugar con muy poca luz a pesar de estar las  ventanas abiertas. La poca luz dejaba ver en el despacho todos los archivadores y los libros de registro, así como una máquina de escribir y un viejo ordenador. Al entrar vi a ese hombre, no me transmitió mucha confiaza cuando lo vi. Su rostro enjuto, sus cabellos blancos, gafas grandes y tratando de apagar un cigarro en el cenicero. Cuando había acabado sacó su caja de Fortuna y encendió otro cigarro, y me ofreció uno, pero lo rechacé. En el ambiente se podía apreciar diversos olores: tabaco, sudor y papeles antiguos. Un olor repugnante, en conjunto, pero que no me echó para atrás. Estando de pie al lado de su mesa, se levantó, me estrechó la mano y me pidió los documentos que le traía. Su voz era ronca, pero me transmitió seguridad en él mismo. Así fue como conocí al creador de toda esta hazaña.

miércoles, 6 de abril de 2011

Frases de cabecera

Las opiniones son tan variadas como millones de personas hay en el mundo. Todos aportamos nuestra opinión a este mundo, que a veces nos parece enorme y muchas veces nos agobiamos dentro de él. No pretendo excluir ninguna opinión, pues hasta la más pequeña puede ser la más necesaria. Cada opinión nos da un aire nuevo, una perspectiva, un poco de luz que nos ayuda a mejorar. Aún recuerdo el momento en el que la opinión que más me influyó llegó a mi cabeza. Fue simple: las palabras entraron por mi cabeza, asentí como un necio sin saber todavía lo que significaba, después las palabras fueron calando en mí, y pasaron a mis sentimientos, y éstos controlan mi forma de vida. Recuerdo bien aquellas palabras, palabras de ánimo en un momento oscuro. Esas palabras no fueron ni más ni menos que si un final no acaba como esperas, no es un final. Esto al principio me dio risa, ya que yo no podía ver más allá de mí, de mi soledad, mi pesimismo, pero una y otra vez rebotaba en mi cabeza esas palabras, que cada vez me incitaban a buscar mi final, ya que si no habían salido las cosas como yo esperaba, necesitaba ver mi final. Justo cuando comprendí estas palabras me sentí alegre, por primera vez en mucho tiempo, como si hubiera volado a un lugar de mi cabeza, un lugar especial, lleno de luz, de agua, de vida, de frescor. Un lugar tan maravilloso que se que ese será mi final.



miércoles, 30 de marzo de 2011

Encuentro

Llega un momento en el que las decisiones que tomas no son siempre las más adecuadas, ni las que hubieras cogido. Vamos a un ritmo frenético, no paramos, nos empeñamos en hacer miles de cosas que nos realizan como personas, pero no disfrutamos del día a día pensando en esas cosas. Esas cosas, pequeñas la mayoría de veces, son las que marcan nuestra vida y las que más nos cuesta deshacernos. Tales cosas como odiar el despertador por la mañana, tomar café con un cigarro, la forma de reirnos...
A lo largo de nuestra vida, menos mal, experimentamos cambios, debido al cambio de ciudad, nuevos compañeros (nueva vida al fin y al cabo). Pero cuando en esa nueva vida ves a alguien de la infancia siempre te da alegría, te preguntas el porque de haberse distanciado y el porque de no poder comenzar otra vez juntos. Pero lo mejor es estar así, cada uno tiene su vida, su familia, su lugar de trabajo, su entorno, nuevos bares, nuevas zonas de ocio y de divertirse. Son esos cambios los que te hacen darte cuenta que la vida es mucho más importante que el pasado, que aunque forme parte de nosotros, no podemos estancarnos allí y que hay que caminar poco a poco, luchando el presente, disfrutandolo y cultivar un buen futuro.
Mi vida no la cambio, hay cosas que no me gustan, pero creo que si las cambiara, las echaría de menos. Encontrarme con mi pasado me ha hecho recordar quien soy, y doy gracias por haberlo hecho. Pero creo que es hora de vivir el presente.

lunes, 28 de marzo de 2011

Saber querer

En fin, si deseas asumir la aventura de educar, de ayudar a la humanidad que te ha tocado en suerte, y también de ayudarte a ti mismo, tienes que cumplir  el deber de saber querer, y nunca desesperarte, esto todos los días de tu vida.
Paso a paso, hasta la última hora, envejeciendo hacia la juventud que espera al final, como dice el dicho, todos para uno y uno para todos. Tal cosa es un dulce deber y una gratificante oportunidad que la vida reserva a quienes "creemos que sabemos" y además lo queremos demostrar día a día y nunca dejar de intentarlo. Saber querer es ayudar a los demás y sólo ayudando a los demás nos ayudaremos a nosotros mismos

lunes, 21 de marzo de 2011

Vivir puede cambiar el mundo

Dentro de mi soledad, de la que creía de la que ya no podría salir, vuelve a ocurrir un suceso que trastoca mi ser y me hace replantearme lo que estoy haciendo con mi vida. Un suceso que ha cambiado mi vida, que por un momento he llegado a creer que no saldría de aquí y que no levantaría la cabeza. Desde hace tiempo que me embargaba ese pesismo, mis acciones eran mecánicas y no encontraba nada ni nadie por quién luchar. Al recibir la llamada he corrido al lugar donde pasó todo, no sabiendo muy bien lo que hacía, no sabiendo muy bien porque estaba ayudando a esa persona y tenía miedo de las reprimendas que podría recibir. Pero allí estaba yo. Esperando una señal que me dijera que ya podía abandonar ese lugar e irme y no regresar jamás, que en mi cabeza pensaba que eso sería lo mejor. Pero a pesar de pensar eso no abandonaba aquél lugar, que me reconfortaba y me hacía sentirme incómodo a la vez. Esa señal ha llegado, no como esperaba, sino como un abrazo de miedo y a la vez de añoranza, como unas lagrimas que caen, por miedo y por alegría al mismo tiempo. Esa sensación extraña que se adueña ese momento de todos tus esquemas, los rompe y crea unos que deseabas, pero que no los esperabas. Ese señal que indicaba el "no" esperado y una señal que agradecía el que yo estuviese allí en ese momento. Volver a estar como estaba, antes de que el pesimismo me invadiera es lo que me hace decir que vivir puede cambiar el mundo.

jueves, 17 de marzo de 2011

cuando menos te lo esperas

Vamos creciendo, nos creemos fuertes, que todo lo podemos, y no nos damos cuenta de las pequeñas cosas que vamos dejando de lado porque creemos que nunca lo vamos a perder, y después cuando estamos a punto de perderlo, nos damos cuenta de que nos hace falta y que no le hemos dedicado nuestro tiempo y que a veces no hemos sabido agradecer todo lo que de una manera u otra han hecho.
A mi me ha pasado eso, una persona que para mi siempre ha significado mucho, demasiado. Un ídolo, un modelo a seguir cuyos sabios consejos siempre me han despejado la mente y que yo desde niño sentía ese respeto por esa persona, por su sabiduría, generosidad, respeto y amor a los que le han odiado. Desde pequeño quería ser como él, siempre he querido seguir sus pasos, su forma de vida. Pero la vida nos va poniendo a cada uno en su sitio y nos vamos distanciando, y yo tomé un camino diferente. Un camino del que no me arrepiento de haber cogido, pero este camino me ha distanciado de él. Mi falta de tiempo, su falta de tiempo, mis circunstancias, sus circunstancias. Pero a pesar de todo siempre ha estado ahí para todo y para todos. Hoy cuando me he enterado que estaba mal me he sentido mal, me he sentido lejos y quería ir a verle. Pero ya era tarde y he esperado hasta esta mañana. Habitación número 223. Toco la puerta y paso…

miércoles, 16 de marzo de 2011

las pelis de miedo

Yo siempre he sido de los que he preferido no ver ninguna película de miedo, un hombre bastante miedoso, que no le ve el sentido a ver películas en las que sale más sangre de lo normal, o que demonios se apoderan del cuerpo de las personas. La semana pasada vi por primera vez el exorcista, una gran película tengo que decirlo, pero no me pareció real, esas cosas no suceden. la vida real es, aunque no tan extraña, más dura. Piensa en aquellos padres que se tienen que levantar por la mañana, aguantar a un jefe que los tortura, o son jefes y tienen que despedir a un trabajador porque no tiene dinero para pagarle. Cuando llegan a casa al final del día lo único que quiere es estar con su familia y cuando llega lo único que ve son gritos por parte de su mujer, ya que se pasa demasiado tiempo trabajando, o con algún problema de sus hijos. Sin embargo no pueden comprender que todo lo que él tiene que aguantar es por su familia. que él no trabaja por gusto, pero que al pensar en ellos aguanta cualaquier situación. y cuando llegue a viejo, los hijos por los que se ha desvivido toda su vida lo abandonen, eso si que es una película de miedo.

Es difícil de explicar, porque hay gente que quiere ver este tipo de películas, pero si de verdad quereis pasar miedo, mirad un poco más la vida real. Os podeis sorprender.