Siempre imaginé que el Paraíso debe de ser como una gran biblioteca- J.L. Borges

martes, 8 de noviembre de 2011

Y lo demás me sobra

Y tantas vueltas da la vida que ni si quiera te paras a pensar en lo que has dejado detrás. Un diario, una carta, un regalo guardados en un cajón, y al verlos resurgen esos pequeños momentos.
Antes un simple niño que creía que tenía alas, ahora una pequeña parte de lo que querías conseguir. Antes protegido, ahora intentando pasar desapercibido.

-¿ Qué quieres ser cuando seas mayor?

- Astronauta- decía el niño, que desconocía que las mejores estrellas no están en el espacio, si no justo donde menos te lo esperas. Tal vez un viaje, una promesa cumplida, una chica, un amigo, sean las verdaderas estrellas, pero de niños siempre se ansía conocerlo todo. Explorar nuevas fronteras y no saben que en el espacio hace frío y en los brazos de su madre siempre se está mejor.

Y el niño pegó un salto, sin saber nada. simplemente porque las cosas no iban bien o simplemente porque esas ganas de explorar nunca se han acabado. Hay momentos en los que la vida exige un cambio. Una transición. Como las estaciones. La primavera fue maravillosa, pero el verano ya acabó. Desperdiciamos el otoño y ahora de repente hace frío, tanto que todo se congela. Nuestro amor se duerme y la nieve lo toma por sorpresa, pero si te quedas dormido en la nieve no sientes llegar la muerte.

Nos conocimos y empezamos a hablar, yo te acompañaba siempre y tu te viniste conmigo. Conociste a mis amigos, a mis padres. Estábamos siempre juntos. Me acompañabas a todos los lados y yo contigo. Gritaste con razón y sin ella. Me besabas, supiste que estaría ahí. En el último momento te fallé. Pero volviste como si todo estuviera olvidado. Yo sonreí y tu me abrazaste.

¿Cómo decir que la primavera fue maravillosa, pero el verano pasó sin sonar totalmente melodramático?

En estos momentos te veo. Me sobra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario