Siempre imaginé que el Paraíso debe de ser como una gran biblioteca- J.L. Borges

miércoles, 30 de marzo de 2011

Encuentro

Llega un momento en el que las decisiones que tomas no son siempre las más adecuadas, ni las que hubieras cogido. Vamos a un ritmo frenético, no paramos, nos empeñamos en hacer miles de cosas que nos realizan como personas, pero no disfrutamos del día a día pensando en esas cosas. Esas cosas, pequeñas la mayoría de veces, son las que marcan nuestra vida y las que más nos cuesta deshacernos. Tales cosas como odiar el despertador por la mañana, tomar café con un cigarro, la forma de reirnos...
A lo largo de nuestra vida, menos mal, experimentamos cambios, debido al cambio de ciudad, nuevos compañeros (nueva vida al fin y al cabo). Pero cuando en esa nueva vida ves a alguien de la infancia siempre te da alegría, te preguntas el porque de haberse distanciado y el porque de no poder comenzar otra vez juntos. Pero lo mejor es estar así, cada uno tiene su vida, su familia, su lugar de trabajo, su entorno, nuevos bares, nuevas zonas de ocio y de divertirse. Son esos cambios los que te hacen darte cuenta que la vida es mucho más importante que el pasado, que aunque forme parte de nosotros, no podemos estancarnos allí y que hay que caminar poco a poco, luchando el presente, disfrutandolo y cultivar un buen futuro.
Mi vida no la cambio, hay cosas que no me gustan, pero creo que si las cambiara, las echaría de menos. Encontrarme con mi pasado me ha hecho recordar quien soy, y doy gracias por haberlo hecho. Pero creo que es hora de vivir el presente.

lunes, 28 de marzo de 2011

Saber querer

En fin, si deseas asumir la aventura de educar, de ayudar a la humanidad que te ha tocado en suerte, y también de ayudarte a ti mismo, tienes que cumplir  el deber de saber querer, y nunca desesperarte, esto todos los días de tu vida.
Paso a paso, hasta la última hora, envejeciendo hacia la juventud que espera al final, como dice el dicho, todos para uno y uno para todos. Tal cosa es un dulce deber y una gratificante oportunidad que la vida reserva a quienes "creemos que sabemos" y además lo queremos demostrar día a día y nunca dejar de intentarlo. Saber querer es ayudar a los demás y sólo ayudando a los demás nos ayudaremos a nosotros mismos

lunes, 21 de marzo de 2011

Vivir puede cambiar el mundo

Dentro de mi soledad, de la que creía de la que ya no podría salir, vuelve a ocurrir un suceso que trastoca mi ser y me hace replantearme lo que estoy haciendo con mi vida. Un suceso que ha cambiado mi vida, que por un momento he llegado a creer que no saldría de aquí y que no levantaría la cabeza. Desde hace tiempo que me embargaba ese pesismo, mis acciones eran mecánicas y no encontraba nada ni nadie por quién luchar. Al recibir la llamada he corrido al lugar donde pasó todo, no sabiendo muy bien lo que hacía, no sabiendo muy bien porque estaba ayudando a esa persona y tenía miedo de las reprimendas que podría recibir. Pero allí estaba yo. Esperando una señal que me dijera que ya podía abandonar ese lugar e irme y no regresar jamás, que en mi cabeza pensaba que eso sería lo mejor. Pero a pesar de pensar eso no abandonaba aquél lugar, que me reconfortaba y me hacía sentirme incómodo a la vez. Esa señal ha llegado, no como esperaba, sino como un abrazo de miedo y a la vez de añoranza, como unas lagrimas que caen, por miedo y por alegría al mismo tiempo. Esa sensación extraña que se adueña ese momento de todos tus esquemas, los rompe y crea unos que deseabas, pero que no los esperabas. Ese señal que indicaba el "no" esperado y una señal que agradecía el que yo estuviese allí en ese momento. Volver a estar como estaba, antes de que el pesimismo me invadiera es lo que me hace decir que vivir puede cambiar el mundo.

jueves, 17 de marzo de 2011

cuando menos te lo esperas

Vamos creciendo, nos creemos fuertes, que todo lo podemos, y no nos damos cuenta de las pequeñas cosas que vamos dejando de lado porque creemos que nunca lo vamos a perder, y después cuando estamos a punto de perderlo, nos damos cuenta de que nos hace falta y que no le hemos dedicado nuestro tiempo y que a veces no hemos sabido agradecer todo lo que de una manera u otra han hecho.
A mi me ha pasado eso, una persona que para mi siempre ha significado mucho, demasiado. Un ídolo, un modelo a seguir cuyos sabios consejos siempre me han despejado la mente y que yo desde niño sentía ese respeto por esa persona, por su sabiduría, generosidad, respeto y amor a los que le han odiado. Desde pequeño quería ser como él, siempre he querido seguir sus pasos, su forma de vida. Pero la vida nos va poniendo a cada uno en su sitio y nos vamos distanciando, y yo tomé un camino diferente. Un camino del que no me arrepiento de haber cogido, pero este camino me ha distanciado de él. Mi falta de tiempo, su falta de tiempo, mis circunstancias, sus circunstancias. Pero a pesar de todo siempre ha estado ahí para todo y para todos. Hoy cuando me he enterado que estaba mal me he sentido mal, me he sentido lejos y quería ir a verle. Pero ya era tarde y he esperado hasta esta mañana. Habitación número 223. Toco la puerta y paso…

miércoles, 16 de marzo de 2011

las pelis de miedo

Yo siempre he sido de los que he preferido no ver ninguna película de miedo, un hombre bastante miedoso, que no le ve el sentido a ver películas en las que sale más sangre de lo normal, o que demonios se apoderan del cuerpo de las personas. La semana pasada vi por primera vez el exorcista, una gran película tengo que decirlo, pero no me pareció real, esas cosas no suceden. la vida real es, aunque no tan extraña, más dura. Piensa en aquellos padres que se tienen que levantar por la mañana, aguantar a un jefe que los tortura, o son jefes y tienen que despedir a un trabajador porque no tiene dinero para pagarle. Cuando llegan a casa al final del día lo único que quiere es estar con su familia y cuando llega lo único que ve son gritos por parte de su mujer, ya que se pasa demasiado tiempo trabajando, o con algún problema de sus hijos. Sin embargo no pueden comprender que todo lo que él tiene que aguantar es por su familia. que él no trabaja por gusto, pero que al pensar en ellos aguanta cualaquier situación. y cuando llegue a viejo, los hijos por los que se ha desvivido toda su vida lo abandonen, eso si que es una película de miedo.

Es difícil de explicar, porque hay gente que quiere ver este tipo de películas, pero si de verdad quereis pasar miedo, mirad un poco más la vida real. Os podeis sorprender.